PERIÓDICO EL PENSAMIENTO NAVARRO 16 DE MAYO DE 1925
EN ARTAJONA, INAUGURACIÓN DEL FRONTÓN
Ayer por la tarde se inauguró el frontón de Artajona. El se día de San Isidro y el anuncio de dos buenos partidos que para tal inauguración se habían organizado, hizo que en esa populosa villa cayera una multitud de pueblos vecinos, no faltando un par de centenares de pamplonicas.
La bonachona temperatura, excesivamente primaveral, contribuyó mucho a que se congregara en Artajona el enorme gentiazo que hubo, tan grande o superioral que acude a las fiestas de Septiembre.
El frontón es muy bonito y quizá el mejor o uno de los mejores de Navarra.
Todos cuantos lo vieron hicieron unánimes elogios de él. Mide 37 metros de largo, distribuidos en 12 cuadros.
Está instalado frente a la casa del Alcalde y próximo a la carretera de Pamplona.
El acarreo de los materiales y parte de los gastos, los ha costeado el Alcalde don Javier Domezáin.
A las cuatro de la tarde la banda del Ayuntamiento recorrió las calles tocando alegres piezas.
Por esta hora llegaron de Pamplona varios automóviles con una porción de pamplonicas, deseosos de pasar unas horas en la simpática villa de Artajona.
A continuación se celebraron dos partidos de pelota: uno a cesta y otro a pala.
En el de cesta jugaron Guelbenzu y Echezarreta a Cestona y Arrizabalaga.
Resultó un partido muy bonito y entretenido. Los pelotaris tuvieron que contener sus energías para no echar las pelotas fuera del frontón.
Primeramente se adelantaron Cestona y su compañero, pero luego fueron alcanzados por Guelbenzu y Echezarreta, registrándose igualadas en los tantos 26 y 33. Volvieron a igualarse en el tanto 38 y, a partir de aquí, se adelantó Guelbenzu, que cumplió el tanto 50 cuando sus contrarios no tenían más que 47.
Después jugaron a pala Miguel Ángel Martínez y Pello Mari Baleztena a Pepe Murillo y Arrizabalaga. Este partido, que se esperaba fuese competido, resultó muy desigual y sin ningún interés. Vencieron Murillo y Arrizabalaga, dejando a Michel y a Pello en 37 tantos para 50. Pello Mari no acertó a empalar y perdió muchos tantos, a pesar de sus buenos deseos de satisfacer. Esta fue la causa de que el partido perdiese interés.
Terminados los partidos, la banda tocó varios bailables en la plaza.
Por la noche, a las ocho y media, en el Casino de "La Amistad", se celebró un banquete, al que asistieron unos sesenta comensales, entre ellos los pelotaris y otras personas a quienes invitó el Alcalde.
A media noche, con una temperatura agradable, y cuando la alegría y el bullicio todavía continuaban, emprendimos el regreso, satisfechos de las horas pasadas en Artajona y agradecidos de las atenciones de que fuimos objeto.
La idea con que comencé este trabajo consistía en recoger toda la información que me fuera posible par redactar una historia del frontón de Artajona. Pretendía escribir dos partes bien diferenciadas: una, acerca de la construcción y remodelaciones del frontón; otra, acerca de la historia del juego de la pelota en el mismo.
Con el fin de recabar información de la primera parte busqué entre los archivos el Ayuntamiento de Artajona, pero sólo encontré algún presupuesto y proyecto de 1898 y 1903, anteriores a la construcción de 1925. En los archivos referentes a "Obras municipales" hay un vacío entre los años 1918 y 1936. Tampoco aparece nada de las remodelaciones.
En 1992 entrevisté a varios vecinos del pueblo sobre los aspectos que me parecieron más relevantes.
Todo lo que presento a continuación se basa en la información aportada por los entrevistados, salvo la descripción del frontón, alguna reflexión personal y el artículo periodístico que transcribo al final. Ese artículo es el único documento escrito que he encontrado acerca del frontón: se trata de una publicación del periódico El Pensamiento Navarro, de fecha 16 de Mayo de 1925, en la que se da cuenta de la inauguración del frontón.
A continuación citaré a los vecinos de Artajona que más información me proporcionaron (en 1992).
(1) Jesús Úsar Baigorrotegui, de 77 años de edad. Fue pelotari y, durante los años 50, trabajó en una carbonería cerca del frontón.
(2) Pedro Alzórriz Sarriguren, 86 años. No fue pelotari, pero su sorprendente memoria me facilitó la fecha exacta de la inauguración del frontón, lo cual me dio la pista para encontrar el artículo ya mencionado.
(3) José María Yárnoz, 60 años, pelotari.
(4) José Úsar Baigorrotegui, 74 años. Fue pelotari y, entre los años 1944 y 1983, ejerció de barbero en la barbería situada de cara al frontón.
El número que precede a cada persona me servirá para indicar quién me facilitó determinadas informaciones.
1. La construcción del frontón.
A principios del siglo XX Artajona no disponía de ningún frontón, aunque sí de un pequeño trinquete. En los años 20 presidió la alcaldía de la villa Javier Domezáin, que impulsó la construcción de diversas obras públicas: un generador de electricidad (muy pocos pueblos, por aquel entonces, disfrutaban de este avance), un molino, las aceras de las calles...
La casa de Javier Domezáin se ubicaba en frente de la "cabrería" u "hostería", solar situado dentro del casco urbano, donde se recogían todas las cabras del pueblo (todos los días de la semana) y las caballerías (los sábados y domingos). La basura generada por este recinto (moscas, estiércol, olor pestilente...) perjudicaba al pueblo en general y a la casa del alcalde y demás vecinos de la hostería en particular. Por esta razón algunos vecinos afirman que Domezáin promovió la construcción del frontón en el solar de la hostería con el fin de librarse del maloliente establecimiento. Debemos recordar que se trata de la época anterior a la guerra civil y que las crispaciones entre las dos ideologías que luego entrarían en conflicto eran muy fuertes; pues bien, Domezáin se inclinaba hacia la tendencia republicana (a pesar de disfrutar de una buena posición económica) en una tierra que se levantaría con el bando nacional. Ello le obligó, posteriormente, a huir del pueblo. Con la exposición anterior pretendo sugerir que, tal vez, la opinión de un impulso interesado del frontón se encuentre todavía condicionada por aquellos viejos enfrentamientos.
En opinión de otros vecinos, el frontón se creó porque el pueblo lo necesitaba y, al mismo tiempo, porque se eliminaba una fuente de suciedad perjudicial para todo el pueblo. Ya he mencionado que el alcalde promovió la creación de otros adelantos de los que no disponía cualquier pueblo.
2. Descripción del frontón.
Los vecinos consultados coinciden en señalar que la construcción del frontón se inició en el año 1924. Toda la piedra empleada se extrajo del propio término de Artajona. Las superficies (frontis, pared izquierda y rebote) se cubrieron de cemento. Se trata de un recinto descubierto.
La cancha mide 36 m. de largo, por 9 m. de ancho. El frontis mide 10 m. de ancho y 10 m. de alto. Algunos años después de la construcción se elevó el frontis en 2 m. superponiendo un muro de ladrillo.
La pared izquierda va descendiendo en altura desde los 10 m. (en su intersección con el frontis) hasta los 4,5 m. (en su encuentro con el rebote).
No hay contracancha. Por el espacio que debería corresponder a la misma, discurre la Calle de La Cruz, paralela al eje longitudinal del frontón y con una pendiente que desciende en el sentido que va desde el frontis hacia el rebote. En las proximidades del frontis la cancha se encuentra por debajo del nivel de la calle y por encima del mismo en la mayor parte de su longitud. En la primera porción, la contracancha apenas mide 50 cm. y queda delimitada por una pared de 1,80 m. de altura que parte del frontis y que acaba en un poste destinado originalmente a portar cables de la electricidad del pueblo. Sobre dicha pared se colocó una red. En la porción posterior se construyó como límite lateral derecho de la contracancha un pequeño muro de 75 cm. de altura.
Todas las características descritas permanecieron invariables hasta el año 1985, cuando se efectuaron una serie de reformas: se puso un suelo nuevo; se reconstruyó la superficie del frontis; y se colocó una red vertical como límite entre la contracancha y la calle.
3. Historia del juego de pelota en el frontón de Artajona
Esta historia arranca con la inauguración del recinto, el día 15 de mayo de 1925. En aquella fecha se jugaron partidos de: pelota mano, donde intervinieron Lasa (1) y Guelbenzu (2); pala , con Arrizabalaga (2); y cesta (2). Lasa era campeón del mundo de aficionados (1). Todos los entrevistados coinciden en señalar que aquel día el frontón se abarrotó de gente: fue "todo el pueblo" (1). En el artículo de prensa que transcribo a final algunos de los datos no coinciden con los aportados por Pedro Alzórriz o Jesús Úsar.
A partir de la información recabada he establecido siete períodos en la vida del juego de pelota entre 1925 y 1992 en el frontón de Artajona.
PERIODO 1925-1936
En este período surge la primera generación de pelotaris, entre los que se encontraban: Ramón Divasón, Rogelio Divasón, Dionisio Divasón, José Divasón, Luis Armendáriz, Juan Angós, Jesús Linzoáin, José Buzunáriz, Luis Urra, Eladio Mendióroz, Fulgencio Iturri, Jesús María Martínez de Sarasa... A Ramón Divasón se le considera en Artajona "el mejor pelotari de todos los tiempos". Fue campeón de Navarra de aficionados, a mano. (3) A pesar de ser uno de los pelotaris que más llenaba el Labrit, su forma de ser (no le importaba hacer tongo para ganar una apuesta) no propició su paso al profesionalismo.
Durante estos años únicamente se jugaba a mano. Todos los días de la semana había partidos, entre la gente del pueblo. Durante los primeros meses después de la inauguración, en los días festivos, que era cuando más afición acudía, un alguacil se encargaba de establecer el orden en que debían entrar a la cancha los pelotaris. Los días laborables y, posteriormente, cuando el alguacil dejó de desempeñar esa función, se impuso el siguiente criterio: conforme llegaba cada pelotari, dejaba su pelota debajo de la chapa, empezando junto a la pared izquierda, al lado derecho de la anterior pelota, de manera que así sabían el orden de entrada en el juego. Este sistema se mantuvo mientras la afición al juego de pelota mano se conservó fuerte, al menos hasta los años 40 (3).
Como se trata de un frontón descubierto, los días de lluvia no se podía jugar; sin embargo, la afición era tan grande (1) que "si el piso estaba mojado, se extendía serrín sobre él y se barría para secarlo".
La razón (1) de una afición tan fuerte estribaba en que la gente no disponía del dinero que hoy tiene para otro tipo de distracciones: "no había otra cosa". Prueba de ello es que apenas se jugaba a pala (me refiero a la pala larga, la única que se conocía entonces en el pueblo) puesto que las rugosidades de la pared rompían el cuero de la pelota en un par de tantos, y esas pelotas costaban mucho dinero. Las pelotas de mano, por el contrario, resultaban más asequibles, al poder ser fabricadas por los propios pelotaris. (1) Éstos las elaboraban reconstruyendo pelotas usadas. Hay que mencionar en especial a uno de esos peloteros, llamado Silvio Pérez, cuyas pelotas eran muy apreciadas por la gente del pueblo.
En este período existía una gran rivalidad entre los pueblos de Larraga y Artajona. Se recuerda un famoso desafío a pelota mano entre Dionisio Divasón y Eladio Mendióroz, de Artajona, contra dos manistas de Larraga, uno de los cuales se llamaba Gastón. En un determinado momento del partido, cuando los "ragueses" iban por delante en el marcador, Gastón hizo un saque de revés, "para hacer burla a los de Artajona"(3). Quienes conocieron a Dionisio dicen que no tenía demasiado amor propio, pero el gesto de Gastón le picó en su orgullo, gracias a lo cual remontó el partido y lo ganó.
Desafíos como aquel eran frecuentes entre diferentes pueblos, y con apuestas. Se solventaban mediante tres partidos: uno, en el pueblo de una de las parejas, otro en el de la otra y, el tercero, si hacía falta, en un frontón neutral. Uno de esos retos enfrentó a Dionisio-Angós contra dos vascos(1). No he podido averiguar cuánto dinero se apostaron ni quién ganó, aunque sí que se tuvo que jugar un tercer partido, en Adiós. Eso ocurría en 1930. El periódico Diario de Navarra publicaba en mayo de 1925 una respuesta a un reto (entre pelotaris de Riezu y Astráin) en el que se jugaban 2000 pesetas, también a tres partidos: uno en Riezu, otro en Astráin y, el tercero, en Puente la Reina. Esta cantidad de dinero no debe considerarse representativo de lo que se solía apostar.
PERÍODO 1936-1940
Apenas se juega, debido a la guerra civil.
PERÍODO 1940-1952
Vuelven al frontón los pelotaris de la primera generación, recuperando la "terrible afición" (3) al juego de pelota mano. La afición enganchó, incluso, a Miguel "el cojo" (paralizado de cintura para abajo), quien jugaba arrastrándose con las manos y golpendo la pelota cuando podía.
Hay que destacar la figura de Perico Parrán, que hacía su vida en los frontones, jugando, organizando partidos y, sobre todo, apostando: esa era su ocupación. Para hacernos una idea del dinero que podría obtener, pensemos en el siguiente dato: José María Yárnoz, que aún era un chaval, destacado entre los manistas de Artajona, recibió, por su participación en un partido organizado por Perico, ocho duros.
En esta época empieza a jugarse a paleta goma en Artajona. José Úsar, el barbero, se encargó de promocionarla. En el año 1944, José abrió una peluquería de señoras y caballeros en frente del frontón, de cara a la pared izquierda del frontón, de forma que desde la barbería se veía perfectamente la cancha. Con el fin de completar su jornal, alquilaba paletas, a tres pesetas por cada cuatro paletas, y pelotas. Las paletas las conseguía en Tafalla y en Estella. Muchos jugadores acostumbraban a golpear los cantos de las palas contra el muro de 75 cm ya descrito cuando perdían el tanto, por lo que José clavó a lo largo del perímetro de las palas una cinta metálica. El barbero dejó de alquilar material en los años 70, cuando las palas se encontraban al alcance de cualquier bolsillo, sobre todo gracias a la fábrica de palas que se había creado en el pueblo.
La afición a la nueva modalidad también era tremenda: "cualquier día se juntaban en el frontón cien personas" (3). El "pelotero" Silvio Pérez, a pesar de su cojera (caminaba con muleta y bastón) tampoco se resistía a jugar: dejaba el bastón y, en su lugar, cogía la pala, con la mano derecha.
En cuanto a las razones que movían a una afición tan grande, hay que prestar especial atención, como en épocas anteriores, a la situación económica, es decir, a la carencia económica. Esta empujaba, entre otras soluciones, a la apuesta. Cualquier juego servía de pretexto para apostar. Uno de los más habituales era el de las "chapas", que se jugaba en el callejón perpendicular a la pared izquierda del frontón, que parte del cuadro 11. Consistía en lanzar al aire dos monedas que, en el momento de soltarse, debían estar enfrentadas por sus caras; si, al caer, las dos caras miraban hacia arriba, ganaba quien había lanzado; si lo hacían las dos cruces, ganaba el otro jugador.
José Úsar ideó otros juegos para apostar dentro de la barbería. Solía apostar un duro a "cualquiera que pudiese liar un cigarro mirando en un espejo cómo lo hacía", y "siempre ganaba". Otro consistía en que una persona se colocaba de cara a la pared, con una silla entre ambos. El sujeto debía apoyarse con la cabeza en la pared, sin tocar la silla. El reto consistía en impulsarse con la cabeza sobre la pared para volver a la situación de partida: de pie, delante de la silla, sin tocar la silla. "Muy pocos lo conseguían".
Uno de los juegos más atrayentes era el parchís de la barbería. Las apuestas en torno al tablero se prolongaban hasta las 2 h. o las 3 h. de la madrugada. Siempre se jugaba dinero.
Por supuesto y, para volver a nuestro tema, en el juego de pelota (mano y paleta) se prodigaba con frecuencia la apuesta: "siempre se jugaba dinero; yo, si no apostaba al menos una peseta, no jugaba"(4). La fuerte motivación que generaban las apuestas impulsaban a los pelotaris a "jugarse el tipo" (4) detrás de algunas pelotas: con frecuencia se saltaba "de cabeza" (4) por encima del muro.
Como dice el barbero, los partidos y, por tanto, las apuestas, se ganaban antes de jugarse, dando aparentes ventajas a los contrincantes. José ideó muchas de esas "ventajas" en la barbería. Por esta razón, Perico Parrán solía decir: " Los partidos que se hacen en la barbería salen afeitados". A continuación, narraré algunos de esos partidos:
José Úsar contra Martín Domezáin ("Tamayo"). Apostaron 25 pesetas. José jugaba desde el balcón de la barbería; lógicamente, no iba a tocar ni una pelota. Todos los saques los debía realizar Tamayo, con un remonte. José sabía que Tamayo no había tocado nunca esta herramienta y que, por ello, no sabría sacar, con lo que los tantos se los iría anotando José. Así ocurrió, pero llegó un momento en que Tamayo aprendió a sacar y, por un tanto, ganó la apuesta al barbero.
Otras "ventajas " que daba José eran las siguientes: atarse con una cuerda de 10 m. de longitud al poste de la red; llevar sobre la espalda a uno de sus hijos; meterse en un saco hasta la cintura; taparse la cabeza con dicho saco ("le hice un agujerico para ver"); llevar una silla con la mano izquierda, de manera que en ningún momento podía tocar la pared ni el suelo ni el cuerpo de José.
Estas ventajas resultaban sólo "aparentes" ya que el nivel de los adversarios dejaba mucho que desear, pero no su afición por las apuestas.
La cantidad que con más frecuencia se apostaba era un duro.
También se jugaban desafíos, sin ventaja para nadie, entre los buenos pelotaris del pueblo, como el que enfrentó a José María Yárnoz contra "Casqui", a paleta goma. Por supuesto, la idea salió de la barbería donde, a petición de Casqui, se reunió el dinero del jornal que perdía el día que se jugaba el partido. El joven Yárnoz derrotó a quien por entonces se consideraba el mejor palista, Casqui.
PERÍODO 1952-1960
Se produce un declive de la pelota, cuando la primera generación de pelotaris deja el juego. La causa principal, además de la avanzada edad de los pelotaris, radica en que muchos se ven obligados a salir del pueblo para buscar trabajo. Salen a Pamplona, Rentería, Éibar...
PERÍODO 1960-1978
Empieza a destacar la que llamaré "segunda generación de pelotaris": Gregorio Divasón (hijo de Dionisio), Juan José Úsar (hijo de José), Jesús Iriarte ("Canono"), Raúl Ganuza, Ramón Armendáriz ("Matraca"), José María Yárnoz, Mari Zabaleta, Enrique Vital, José Javier Jimeno ("Palillos"), Jesús Miguel Jimeno ("Chepio"), Daniel Sola, José Joaquín Yárnoz ("Chachachá"), Ignacio Ripero...
Se practica sobre todo paleta goma; la pelota mano decae progresivamente y sólo llega a jugarse algún partido serio durante las fiestas patronales. En uno de estos partidos, "Chichán" (manista gitano de Puente la Reina) jugó "de bajo pata" contra dos artajoneses: Mari Buzunáriz (el herrador) y Enrique Vital. Ganaron los artajoneses.
En cuanto a la paleta goma, la barbería sigue siendo el "cepo"(4) donde se preparan partidos y desafíos. Sin embargo, la afición "cae en picado"(3) respecto a la época 1940-1952, Entre las posibles causas, en mi opinión, corroborada por algunos entrevistados, se encuentra la subida del nivel de vida. Por este motivo, la apuesta no ejerce la atracción de otros tiempos y muchos pelotaris, como he apuntado acerca de José Úsar, si no apostaban no jugaban.
Lo habitual,
lo cotidiano, se obvia y se olvida con facilidad; se recuerda con más facilidad
lo extraordinario y se toma como algo representativo de una época. No he
conseguido demasiada información acerca e este período, por lo que hay que
suponer que no ocurrió nada relevante, salvo la caída de la afición.
El único hecho destacable de esta etapa fue el partido que se jugó con motivo del quincuagésimo aniversario de la inauguración del frontón, en el año 1975. Lo organizó Perico Parrán y jugaron: Vergara I-Chichán contra Arocena-Lajos. La anécdota del partido fue el pelotazo "de bajo pata" que pegó Chichán "desde el 11 hasta el 4" (3).
PERÍODO 1978-1985
Tienen lugar dos hechos destacables:
1. La organización de campeonatos de paleta goma.
Esta labor fue realizada por José María Yárnoz. Financió los campeonatos gracias a las aportaciones económicas de diversas entidades del pueblo: bares, Cajas de Ahorros, fábrica de zapatos, fábrica de palas... Se jugaba en verano a partir de agosto y las finales se celebraban en la semana pre-fiestas, entre el 1 y el 6 de septiembre. Dado que el frontón se encuentra descubierto esta es una época idónea para garantizar la a ausencia de lluvias.
Antes de 1978 no se habían organizado campeonatos de pelota en Artajona. La novedad atrajo a pelotaris que habían dejado de practicar y a una cantidad de público que, aunque moderada (unas 30 personas en semifinales y unas 100 en la final), hacía mucho tiempo que no se reunía.
En alguna ocasión estos campeonatos tuvieron un carácter provincial, aunque sin recibir de la federación la calificación de Campeonato de Navarra. En una ocasión participó el famoso pelotari de Cabanillas Ricardo Mateo, del que hablo en otra entrada.
Desgraciadamente, José María Yárnoz perdió toda la información archivada acerca de estos campeonatos. Entre los participantes destacan los miembros más jóvenes de la generación anterior, sobre todo: Enrique Vital, Daniel Sola, José Javier Jimeno. Otros buenos palistas fueron: Jesús Miguel Jimeno , Javier y Pedro Mari Garayoa, Ignacio Casamayor, Jesús Mari Urra (padre), Alberto Zabalegui, Jesús Arbizu, Santos Berástegui,...
En cuanto a los tres primeros destacados, existía entre ellos una rivalidad individual, por lo que eran frecuentes las apuestas entre ellos. Muchos aficionados comparaban a Sola y Vital con los tenistas de la época John McEnroe e Ivan Lendl, respectivamente: el primero, más alocado; el segundo, más templado. Yo tuve la suerte de verlos jugar y tomarlos como modelos para aprender. Hay que añadir dos palistas más que, aunque no practicaban con tanta asiduidad, podían ganar a los mejores. José Joaquín Yárnoz ("Chachachá") ganó una final individual a José Javier Jimeno ("Palillos"). Ignacio Ripero solía apostar 500 pesetas contra Daniel Sola y le ganaba en muchas ocasiones. Presencié algunos desafíos entre Vital y Jimeno, solían apostar paquetes de tabaco.
La mayor parte del año se jugaba a paleta los sábados y domingos por la mañana. Durante el verano, sí acudían palistas por la tarde. Con frecuencia, los más jóvenes jugábamos al "punto", hasta 20 chavales a la vez. Dada la ubicación del frontón, en medio del pueblo, muchos pasaban por allí y se incorporaban al juego: cuando un jugador fallaba, se salía del juego ("a la calle") y dejaba su pala al que esperaba fuera.
2. La promoción de la pelota mano entre los chavales de la escuela.
Esta labor la llevó a cabo Rufino Ruiz, riojano que vivió durante unos ocho años en Artajona, trabajando como jefe en el silo de trigo del pueblo. Rufino tomó el relevo de un maestro llamado Javier que nos inició a muchos chavales en el juego de la pelota. Rufino, además de enseñarnos a jugar, se responsabilizó de llevarnos a participar en competiciones comarcales (en Tafalla, Caparroso, Barásoain...) en las categorías de: benjamines, alevines, infaniles y cadetes.
PERÍODO 1985-1992
Nos encontramos en un período de retracción de la afición, con una cierta recuperación durante los últimos años.
Hasta ahora he hablado de tres generaciones de pelotaris. La primera nació con la creación del frontón y en relación con unas circunstancias económicas de escasez; la barbería impulsó en gran medida la afición a la pelota. La segunda ya surge gracias a la tradición creada por la primera, en unas circunstancias económicas parecidas y todavía bajo la influencia de la barbería. La tercera se inicia también con la inmediata anterior; el nivel de vida ha subido y el barbero, que todavía ejerce su oficio, no siente la inclinación de antaño por las apuestas (lo mismo les ocurre a quienes acudían al parchís, a las "chapas del callejón" o al frontón). La cantidad de afición (número de pelotaris y número de horas que se ocupaba el frontón) decae progresivamente desde la primera hasta la tercera generación.
Las circunstancias que han condicionado la cantidad de afición en Artajona, aparte de situaciones especiales como la guerra o la emigración, han sido, en mi opinión: la tradición creada, la situación económica y la existencia de personas que impulsen este deporte.
La influencia de la economía ya ha sido descrita: conforme el nivel de vida ha ido subiendo, la práctica de la pelota ha decrecido.
José el barbero se interesó por el juego de pelota por una necesidad económica, la usaba para apostar o para completar su jornal alquilando palas y pelotas.
Mari Yárnoz promocionó la pelota en una época en que la gente se inclinaba por otras distracciones.
Todo esto puede explicar la caída de la afición en este período. De la época anterior quedan muy pocos pelotaris a los que puedan emular los jóvenes. Se juega sobre todo los domingos por la mañana algún partido de paleta goma, la mano ya está olvidada. Yárnoz dejó de organizar campeonatos en 1984, por desavenencias con el nuevo ayuntamiento.
Entre los palistas habituales de los domingos, uno que no faltaba nunca era Gregorio Armendáriz ("Mandingo"), que aprendió a jugar a los 50 años y que no dejó de hacerlo hasta cumplir 80. Entre semana solía jugar con los chavales del pueblo.
A principios de los años 90 se produjo una cierta recuperación de la afición gracias a la organización de campeonatos de paleta goma (por el que escribe estas líneas) y de pelota mano (por Benito Linzoáin), patrocinados por el ayuntamiento. Esto motivó la participación: a partir de finales de julio y hasta septiembre, todos los días se juntaban, cuando menos, tres o cuatro parejas de palistas. A mano sólo se jugaban los partidos del campeonato, porque "duele". Entre los palistas destacaban muchos de los citados en el período anterior.
EL ÚLTIMO DESAFÍO,1992
El último desafío disputado en el frontón de Artajona se jugó el 9 de septiembre de 1992, a paleta goma maciza. El palista artajonés Jesús Urra, autor de este blog, desafió a los campeones olímpicos (Olimpiadas de Barcelona, 1992) de paleta cuero: Txiki e Insausti. Insausti no aceptó y, en su lugar, acudió Fernando Balduz, campeón del mundo de paleta cuero.
La idea surgió a partir de una iniciativa de Vito Aldaz de la Quadra-Salcedo (sobrino el aventurero y televisivo Miguel de la Quadra-Salcedo), hábil palista que probó a jugar a paleta cuero. En el mundo de las competiciones oficiales de pelota, la paleta goma maciza se considera una modalidad menor; por ejemplo, no existe el campeonado de España de paleta goma maciza.
Vito, al percatarse de ese poco aprecio, pensó que sería buena idea que él y yo jugáramos contra los mejores de paleta cuero , pero a paleta goma.
Me gustó la idea, mucho. Sin embargo, nos encontrábamos en 1992, y en agosto me encontré con una noticia en el periódico que contaba que Vito y su hermano Telmo habían embarcado en una réplica de la carabela "La Niña", junto al capitán Etayo, para repetir, 500 años después, el trayecto de Cristóbal Colón en el descubrimiento de América.
Como ya me había ilusionado con la idea del desafío, decidí que lo iba a disputar yo solo.
Resultado: 30-15 para el artajonés.
El partido fue grabado por Jesús Antonio Eguinoa.
CAPÍTULO FINAL 2025
LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO
Y EL RIDÍCULO DEL AYUNTAMIENTO
Lo narraré de tres formas: en prosa, en vídeo y en verso
1. LA PROSA
Después de muchos años sin mantenimiento, el frontón se encontraba muy deteriorado.
La pared izquierda se encontraba tan picada que parecía un rocódromo.
El frontis también se caía a pedazos.
El ayuntamiento se conformó con parchear la pared izquierda y el frontis. Podría haber salvado las apariencias con una buena pintura pero ahí metió aún más la pata.
La pintura de la reforma previa era verde oscura , un error que ya se lo hice ver al alcalde de aquella época. Sin éxito, no me hizo caso.
Cuando se pintan los frontones se comete frecuentemente este error: se usa una pintura oscura y satinada. La pintura oscura absorbe la luz y reduce la luminosidad del recinto. Las pinturas satinadas se adhieren a la pelota y la cubren del mismo color que la pared, por lo que aún se reduce más la visibilidad de la misma; este satinado, además, produce un efecto de "balsa de aceite" sobre la pared izquierda, lo cual dificulta la jugada de dos paredes y la realización de efectos con la rotación de la pelota.
Todos estos detalles no los tienen por qué saber en el ayuntamiento pero creo que sí se les podría haber ocurrido preguntar a los usuarios del frontón, a los pelotaris de Artajona. Como ya me imaginé que no se les ocurriría, me puse en contacto con el ayuntamiento con más de un año de antelación para preparar la celebración del centenario. Les pedí que me llamaran para participar en la elección de una pintura clara. No pedí otros cambios que podrían llevarse a cabo, sólo pedí pintura clara porque era el cambio más importante, sencillo y barato. Lo hice insistentemente a lo largo de todo ese tiempo: por teléfono, por WhatsApp y en persona. Para que quedara claro.
El ayuntamiento desdeñó la opinión del autor de este blog (24.514 visitas a fecha de junio de 2025); creador del canal de youtube Paletagoman (160.000 visualizaciones y 377 suscriptores en la misma fecha); y diseñador de las pelotas de goma maciza más utilizadas por los palistas. Y dudo que algún pelotari haya jugado más horas que yo en este frontón.
El ayuntamiento perpetró la fechoría: pintura oscura y satinada.
Lo hizo por ahorrar: vio que resultaría más oneroso dar varias capas de pintura crema sobre el verde previo que aplicar una mezquina capa del mismo verde. Disponían de dinero pero para pavimentar el callejón del frontón (tal vez también celebra su centenario), no para lo más barato, la pintura del frontón.
Y, para más INRI, me pidieron que participara organizando y jugando un partido el día del Centenario. Detallazo: nos importa un bledo lo que sabes de pelota y frontones pero nos sirves para hacernos el caldo gordo en nuestro show de "cubrir el expediente".
En la época dorada del Frontón de López su fama acababa llegando a los oídos de todo aficionado a la paleta goma maciza. Tal fue el caso de un subcampeón vasco-navarro de culturismo: Óscar Escamilla. Al igual que todos los seducidos por este canto de sirena, acudió al concurrido recinto pamplonés. No presencié su debut pero causó impresión porque todos los aficionados corrieron la voz: un nuevo pelotari, de dimensiones titánicas, 94 kg de músculo en 1.73 cm de altura, empezaba a merodear la cancha.
Sin embargo, para jugar con los mejores, necesitaría reducir su volumen. La fuerte competencia que se vivía entonces le obligaba a hacerlo. Contaba con unos brazos muy fuertes y coordinados, así como con unas piernas potentes y rápidas, pero sus 94 kg le restaban agilidad en las frenadas y cambios de dirección.
Su disciplina surtió efecto y su nivel fue ascendiendo a medida que perdía peso. Llegó a subcampeón navarro individual, sólo superado aquel año por Carlos Monreal.
Su mejor campeonato
Ustárroz, finales de los años 90. Campeonato de fin de semana. Premio:100 mil pesetas, como 1000 euros de hoy. En realidad, son 600 euros, pero la vida era más barata que hoy.
Frontón de 30 metros. En este tipo de cancha, los zagueros necesitan una buena izquierda, sobre todo para el golpe de arriba, con el fin de: colocar la pelota alta y atrás, arrimada, para hacerla morir en el rebote; devolver esas mismas pelotas, a ser posible al mismo sitio; y rebotear. En aquella época, el especialista a batir en frontón corto era Vicente Noáin, del que hablo en otra entrada. Se apuntó con Pachi García, el peluquero (tiene una peluquería en la calle Pío XII de Pamplona). Pareja favorita, por tanto.
Óscar, zaguero, se apuntó con Pello Armendáriz como delantero, de quien también hablo en otra entrada.
Semifinal: Armendáriz-Escamilla contra Gacía-Noáin. Duelo de zagueros, durísimo. A la condición física y habilidad técnica de Noáin no podía enfrentarse cualquiera. Óscar se preparó a conciencia: bajó a 78 kg. Desde los 94 kg de sus inicios en el López había perdido ¡16 kg! Nunca se había encontrado tan ágil y resistente. Y saltó la sorpresa: Armendáriz-Escamilla finalistas. Pocos pelotaris pueden decir que han derrotado a Noáin en frontón corto.
En la final les esperaba otro coloso: Míkel Pernaute, con Choperena como delantero, ganó el partido.
Agachados, de izquierda a derecha: Pernaute, Urra,
Monreal y Escamilla.
Óscar Escamilla y Carlos Paternáin, Terceros en el Campeonato de Barañáin, años 90.
En semifinales, habían perdido contra Domínguez-Robles.
En los años 70 y 80 del siglo pasado se organizaban muchos campeonatos de Paleta Goma Maciza en toda la geografía navarra. Tuve la suerte de presenciar, desde los 10 años, algunos de ellos y, más adelante, de participar (desde los 16): Cabanillas, Lerín, Puente la Reina, Tiebas, Tudela...Surgían por iniciativa particular, la Federación Navarra de Pelota no intervenía.
En Cabanillas destacaba una pareja, Santos-Mateo. Santiago Santos y Ricardo Mateo. Recuerdo los largos viajes desde Artajona para ver a los mejores de mi pueblo,Enrique Vital y José Javier Jimeno, jugar en Cabanillas.
Mateo era un zaguero muy elegante y seguro, con ambas manos, especialmente hábil en el juego de aire (golpear la pelota antes de que bote). Aprendió a manejar el aire en el frontón antiguo de Cabanillas, hoy derruido: allí el zaguero debía evitar el bote cuando la pelota tocaba la pared izquierda porque la pelota podía salir hacia una columna en la contracancha, donde ya no se podía devolver.
Un vecino del pueblo, Roberto Rodríguez, insertó un anuncio en el Diario de Navarra: desafiaba a cualquier pareja que quisiera jugar contra Santos-Mateo en Cabanillas. La llamada tuvo gran repercusión y cada domingo se disputaba uno de esos desafíos, con grandísima afluencia de público. Se presentaron parejas de toda Navarra: ninguna batió a los de Cabanillas.
Un pelotari que no encontraba compañero en su pueblo pidió jugar contra un solo miembro de la imbatible pareja. Jugó Mateo y le ganó al nuevo visitante.
Otro palista famoso en aquellos años ejercía de profesor con niños discapacitados: Andrés Muñoz Garde. Organizó un festival de pelota en el frontón Labrit: se cobró entrada porque la recaudación iría para el colegio de discapacitados. Se jugó a varias modalidades. En pelota mano intervino Julián Retegui (Retegui II).
En Paleta Goma Maciza, Muñoz y su compañero (no he averiguado quién era, pero habitualmente jugaba con Mutilva) jugaron contra Santos-Mateo. Ganaron los de Cabanillas. Muñoz desafió a Mateo mano a mano en el Labrit y aprovechó la novedad que suponía para Mateo la presencia de una red protectora en la contracancha: ganó Muñoz. Mateo le pidió la revancha en Murchante pero Muñoz no aceptó. Me recuerda la respuesta de Robles a Iriarte cuando éste le desafió tras perder en la final del campeonato navarro individual.
Muñoz sí acudió al campeonato por parejas que se disputaba en Cabanillas y, de nuevo, ganaron Santos-Mateo.
Recuerdo haber visto a Muñoz en un campeonato jugado en Lerín. También jugó campeonatos en Puente la Reina y se cuenta que bajaba desde Pamplona ¡corriendo!
Inauguración del frontón de Cabanillas
Año 1982. Se inaugura el nuevo frontón de Cabanillas, el segundo . Ahora hay uno más, el tercero, para la modalidad de cesta punta .
Aquel mismo año se disputó el Campeonato del Mundo de Pelota en México. La Paleta Goma Maciza no es oficial. Sí es oficial otra modalidad de nombre parecido (Paleta Argentina), pero que se parece muy poco. Representaron a España dos jugadores de Rentería.
Pues bien, desde Cabanillas llamaron a la pareja de Rentería para jugar contra Domínguez (Joaquín, de Olite) y Mateo el día de la inauguración del frontón. Los navarros ganaron fácil.
Campeonato en Puente la Reina
En Puente la Reina se organizaban campeonatos con premios en metálico. Entre los jugadores locales me vienen a la memoria dos parejas de hermanos: los Arteta y los Irure.
Entre las súper-figuras de las que he hablado en este blog se encuentran Robles, de la zona de Pamplona, y Mateo, de la zona de la Ribera.
No los vi jugar en Puente la Reina pero sí recordaba que en el bar del frontón colgaba una foto en que aparecían ambos, antes de disputar la final. Me costó encontrarla. La guardaba el compañero de Mateo, Heliodoro Mansilla, de Cintruénigo.
De izquierda a derecha:
Robles y Arcelus
Mateo y Mansilla
¿Quién ganó? Mansilla me dice que ellos
Ricardo Mateo jugó hasta los 80 años. Creo que esto prueba muy bien que hablamos de un jugador técnico, de los que basan su juego más en la habilidad que en el físico.
Graciano Iriarte da nombre al campeonato que se celebra todas las primaveras en el frontón deLópez, en el barrio pamplonés de Iturrama.
Año 1988. Salí de los exámenes de selectividad, que había realizado en Pamplona. Mi ilusión aquel día era aprovechar el viaje (había subido desde Artajona) para conocer el frontón de López, famoso por concentrar a los mejores jugadores de paleta goma. Un transeúnte me indicó la dirección y me presenté allí. Lo encontré muy oscuro y descuidado. Pero había gente jugando y ¡muchos espectadores! De ese partido no recuerdo nada especial hasta que uno de los participantes miró su reloj... tenía que irse; y pidió a un espectador que lo sustituyera. Éste entró, sin calentar; se veía que le salía la pelota fácil de la pala, que le pegaba bastante, cada vez más, que colocaba fácil, arrimaba, abría al ancho y... sobre todo, que tiraba con la izquierda unas paredes eléctricas, ajustadas a la chapa, que salían con un gran ángulo. ¡No sabía si estaba jugando a paleta goma o a billar!
Y pensé: "¡Como todos estos espectadores jueguen parecido... menudo nivel!" Hasta que escuché cómo le llamaban: ¡Iriarte! Eso ya me sorprendió menos, su fama llegaba muy lejos.
Los mejores jugadores del López de los años 80 y principios de los 90 solían citarse los martes y jueves por la tarde. Tan grande era su afición que, si trabajaban por la mañana, procuraban almorzar mucho para no tener que parar a comer antes de ir al López, ya que había cola.... Si acaso, picaban algo en el bar "El Rebote". Llegabas y preguntabas: "¿Qué partido me toca"? Respuestas posibles: "Eres el tercero (el tercer jugador, esperando al cuarto) para el segundo partido", "Eres el segundo (segundo jugador, a la espera de 2 más) pare el tercer partido" y así... ¡a esperar!. Téóricamente se disputaba cada partido a 50 tantos y duraba una hora y media. Pero los que esperaban debían vigilar: los que jugaban podían llevar un tanteo de, por ejemplo, 37-33, pero si les preguntabas decían: 27-23... y ¡a esperar!
La "Mafia" del López
En aquel entonces se hablaba mucho de la "Mafia" del López: una camarilla que se había adueñado del frontón: si no pertenecías a ella, no jugabas. Nada más lejos de la realidad.
Para hacer un buen partido, en cualquier deporte, hace falta un equilibrio entre todos los jugadores. La categoría de los pelotaris que se citaban en el López ciertos días a ciertas horas (martes y jueves, a partir de las dos, y los sábados y domingos por la mañana, a primera hora) exigía mucho nivel para participar. Había quien lo entendía y no pretendía entrar. Pero a otros no les sentaba bien y hablaban de "Mafia". Pero en otros horarios se podían encontrar otros niveles menos exigentes, sin otro requisito que llegar y preguntar por tu turno, como en las carnicerías.
Si aparecía un jugador nuevo con calidad... se incorporaba al grupo de los mejores sin problemas: había mucha competitividad y siempre se buscaba al compañero adecuado para ganarles a los demás.
En ese ambiente jugaba Iriarte. Cuando entraba en el frontón lo llenaba: parecía que habían llegado 10 pelotaris. Los jubilados del barrio no perdían la oportunidad de ver su espectáculo. No se cansaba nunca. Se adaptaba a todos los niveles. Cuando quería un buen partido, sobre todo en los horarios citados, no jugaba con cualquiera. Pero fuera de esos momentos competía con jugadores de menos categoría, poniéndose límites: usando sólo la izquierda, jugando "de bajo pata"... Sabía devolver rebotes por debajo de la pierna con la izquierda.
Sus mejores golpes
Iriarte jugaba como delantero. Sus mejores golpes salían de su izquierda. Con el brazo a media altura o algo más alto hacía 4 posibles dianas: paredes eléctricas ajustadas a la chapa y a la línea de contracancha; rincón; atrás arrimado; y atrás al ancho (cerca de la línea de contracancha).
Con la derecha devolvía con habilidad especial las dos paredes. Cuando corría hacia contracancha para alcanzar la pelota preparaba la devolución con un armado circular hacia arriba y,o bien interrumpía el círculo para rematar en el rincón o en dos paredes, o bien completaba el círculo para golpear de abajo y hacer diana en el ángulo superior derecho del frontis, bombeando y cruzando la pelota muy lejos. Éste era su "cruzado mágico". Campeonatos destacados Campeón Navarro Individual. Lumbier, 1992
Calahorra, Polideportivo Juventud.
Iriarte ganó muchos campeonatos.
Pero daba gusto verle jugar aunque perdiera.
A finales de los años 80 aún se jugaba un campeonato de renombre en Cabanillas, donde destacaba un zaguero muy elegante y seguro: Mateo. A éste lo había visto jugar cuando yo tendría unos 12 años. A los famosos jugadores del López, como Iriarte y Ollo sólo los conocía de oídas. Iriarte significaba espectáculo y Ollo llamaba la atención por su forma peculiar de muñequear; eso era lo que llegaba a mis oídos. Escuché que Ollo e Iriarte jugarían juntos en Cabanillas. Perdieron la final. En la ribera se jugaba con pelotas súper- saltarinas, muy diferentes de las pelotas de medio bote del López .
Campeonato de 24h de Orcoyen
Septiembre de 1988. Orcoyen. Campeonato eliminatorio de 24 horas, de sábado a domingo, sin parar ni durante la noche. 100 mil pesetas de premio, unos 1000 euros de ahora (2018).
Iriarte rondaría los 40 años. Se apuntó con Ángel Goñi, un seguro atrás, aunque apenas usaba la mano izquierda.
Entre los participantes destacaba un pelotari que no jugaba en el López sino en el club Larraina:Pello Erbiti. Fue campeón en el Bost Kirol de Mezquíriz, donde cada pelotari debía dominar 5 modalidades de pelota: pala corta, paleta cuero, paleta goma, joko garbi (una especie de remonte pequeño) y pelota mano. Veintipocos años, pelotari completo, atlético.
A la final llegaron Iriarte-Goñi y Erbiti. Éste jugaba como zaguero, a su delantero no lo recuerdo. Sí recuerdo los disparos de la izquierda de Iriarte, al rincón, a paredes, al ancho atrás, arrimadas atrás...
En la paleta goma existen dos tácticas: una consiste en pegar y aguantar, se basa más en el físico; la otra busca jugar con los espacios. Erbiti disponía de un físico portentoso para la primera y le valió para llegar a la final. Iriarte se mantenía ágil pero nunca fue un atleta, se colocaba bien y buscaba los huecos, sistemáticamente... hasta que Pello se agotó, aunque tampoco contó con gran ayuda de su delantero. Final para Iriarte-Goñi.
Entre el público se encontraba Chuchi Villanueva, gran pelotari de Larraga, de edad parecida a la de Iriarte. Le gustó el campeonato y organizó pocos años después las 24 horas de Larraga, de las que hablo en la entrada dedicada a Robles. Campeón Navarro con Olaberri 1995
Están en el grupo 4.
La imagen se ve mejor si se descarga.
Tomás fue el artista más veterano que conocí en el López. Rober, el más joven... ¡5 años!
Año 2002. Una mañana de verano me pasé por el López para dar un garbeo. Y allí estaba Róber. Ya lo conocía: listo como una ardilla, hablador, ocurrente...¡Y cómo jugaba! Usaba pala "de mayores", como la mía, podía apoyarla en el suelo como un bastón. Ganaba campeonatos contra chavales mucho mayores que él.
Al día siguiente yo tenía que pasar una de las pruebas de la oposición para profesor de Educación Física en Secundaria. Sería una prueba teórico-práctica sobre diferentes deportes. Así que aproveché la ocasión para preguntar a Róber sobre reglamento y táctica de los juegos de pelota. ¡Sobresaliente, el renacuajo! Comprendía perfectamente el juego de espacios.
Pero aún faltaba lo mejor: la prueba práctica. Le propuse jugar un partido al "tocachapas": se trata de golpear la pelota alternativamente (tú, yo, tú, yo...), buscando altura, con la fuerza justa para tocar la chapa de arriba (a 10 m); gana quien consiga primero 10 dianas. Usamos pelota de cuadro, es decir, "de mayores". Y jugó, claro, también con su pala "de mayores", ¡un pitufo de 5 años! ¡Cómo gritaba de alegría cada vez que hacía chillar al fleje! ¡Me ganó! Ese año me había proclamado Campeón Navarro Individual; ¡más vale que no hubo testigos de lo que me hizo Róber... ! Róber dejó de jugar a la edad de 9 años , no sé por qué, pero ¡qué lástima, qué talento perdido!
Cualquiera que haya conocido los años dorados del López recuerda con admiración a Tomás. Cuando lo concocí contaba más de 50 años, se había jubilado por un problema de salud, creo que asma o bronquitis crónica.
Delgado y ligero. Fuerza, escasa. Inteligencia y habilidad sin igual. No se podía sacar más rendimiento a ese físico. ¡Y qué rendimiento! Inverosímil. Jugaba como delantero. Su pegada no pasaba del 7... y sólo si la bombeaba; pero hasta donde llegaba ¡cómo colocaba! ¡cómo arrimaba! ¡cómo remataba!: derecha, izquierda, aire, botepronto, rincón, paredes... ¿Velocidad de golpeo? La justa, la que podía, pero te engañaba y no alcanzabas sus remates. ¡No te lo podías creer! Tú, con veintipocos años, con piernas ágiles y brazos frescos, ahí adelante... parecías un bizcocho mojado.
A veces, sin ánimo de ofender, y contento por un dibujo recién trazado, decía, de cara al público: "¡Pero qué fácil es este juego!"
Estiraba muy bien el brazo para conseguir más pegada, siempre de abajo. En el remate empleaba un agarre muy alto, el más alto que he visto, para ganar en puntería.
Partidos memorables Tiebas
En aquellos años se disputaba anualmente un campeonato en Tiebas. Recuerdo la gran afición de los pelotaris de ese pueblo y alrededores: Jabat, Garde, Ardanaz... Ponían un cesto muy generoso, con 10 ó 20 pelotas. Daba gusto: cuando se calentaba una, la cambiabas siempre que querías por otra más fría.
Los trofeos más grandes se ganaban allí, difíciles de colocar en cualquier mueble. Se los llevaban siempre pelotaris de lejos: del López, de Artajona ... Un año de aquellos, con la intención de romper la racha, invitaron a un Campeón del Mundo de paleta-cuero. Yo me apunté con Tomás Garcés. Disputamos la final, contra el Mundialista, zaguero, y su delantero, de Tiebas.. En frontón corto cuesta más hacer el tanto porque los espacios se reducen y se cubren fácil, sobre todo con pelotas vivas. Tomás resolvió la papeleta. Los volvió locos: rincón, paredes, golpes bombeados y modulados para no llegar al rebote, engaños... Me fui con la sensación de que él ganó el partido.
En una edición anterior de este campeonato Tomás jugó de pareja con Astráin, ex-jugador de Osasuna. Ambos contaban más de 50 años de edad. Nos ganaron la final a mí y a Fernando Deán, ¡veinteañeros!.
Uno de los atractivos de este deporte reside ahí: jugadores muy veteranos pueden ganar a jugadores jóvenes... para desesperación de éstos.
Contra Iriarte
Si a Tomás le caía una pelota en su espacio, se convertía en un arma letal.
Recuerdo un partido en que yo jugaba atrás , con él como compañero, en el López, contra Iriarte y Ollo (no Juan Pablo, el campeón navarro). De Iriarte ya he hablado un rato... Aquella tarde fue de aquellas en que uno dice: "No puede ser, si no lo veo no lo creo." Tomásno dio opción a Iriarte. Encontraba más pelotas francas porque atrás dominaba yo pero con su físico y su pegada... ¿cómo podía marear a Iriarte? De risa. Con su surtido de la casa: derecha, izquierda, boteprontos, rincón, paredes..., sin velocidad pero todo precedido por la ocultación y el engaño.
Tomás Garcés, de pie, el tercero por la izquierda
Tomás se llegó apuntar en primera categoría en el Campeonato Navarro de Paleta Goma por Parejas.
Aquel año quedaron campeones Ollo-Andueza Si se descargan estas imágenes, se leen con más claridad.
A Vito lo vi por primera vez en el López cuando él contaba 16 ó 17 años. Acudía en bici de trial, que manejaba con mucha habilidad; cuando los mayores dejaban la cancha vacía, se ponía a jugar con un estilo peculiar, con armados cortos, sin estirar mucho el brazo, con muchos efectos y con un golpe de muñeca eléctrico. En 2 años su nivel subió tanto queempezó a disputar a Iriarte el puesto de delantero más espectacular. Pegaba muy fuerte y, sobre todo, remataba con arte. Llamaba la atención su creatividad y su surtido de jugadas. Copió con su estilo las paredes eléctricas de izquierda de Iriarte; remataba en el rincón con la izquierda de arriba cortando, o con la derecha también alta pero liftando, para meter la pelota en la pared izquierda; le gustaba hacer "dos paredes alrevés" (frontis, pared izquierda, al devolver las dos paredes normales, para que la pelota se abra hacia la contracancha); aplicaba el efecto cortado de abajo (no a media altura) a las paredes de derecha para abrirlas mucho; escondía los golpes...
Partidos memorables Campeonato Navarro
En los 80 se organizaba en Lumbier un campeonato de paleta goma por parejas. Adquirió tal prestigio, gracias a la buena mano del organizador, Felipe Olleta, que acabó convirtiéndose en el Campeonato Navarro. La pareja que más veces lo ganó en los primeros años fue la formada por Ollo (Juan Pablo, de Ibero) y Andueza (Carmelo, exjugador de Osasuna). Lo hicieron en 5 ocasiones. Curiosamente, ninguno de los dos manejaba la izquierda. Ambos colocaban muy bien. Andueza, pese a su poca pegada, atrasaba muy bien la pelota, entraba mucho al aire, jugaba con las losas altas, arrimaba mucho, sorprendía con paredes altas desde la zaga. Agarraba la pala de una manera especial: apoyaba el dedo índice, extendido, sobre la cara posterior del mango... supongo que para controlar mejor la dirección, así que no muñequeaba nada. Ollo sí muñequeaba. Su particular golpe consistía en una especie de látigo, de abajo y de arriba: con igual facilidad bombeaba la pelota hasta el rebote o la clavaba en el rincón o en dos paredes. Los martes y jueves por la tarde, cuando coincidía con Iriarte en el López, se montaba un duelo de delanteros colosal.
El nivel de los pelotaris del López se debía a la gran cantidad de partidos duros que se podían montar, gracias a la abundancia de palistas. Una de las parejas que solía dar guerra a Ollo-Andueza era la formada por Goicoechea y José Luis "el Muñecas".
A principios de los 90 la edad empezó a pesar a la pareja Ollo-Andueza y cada uno eligió un nuevo compañero de refresco. Ollo habló conmigo y Andueza con Vito. Nos enfrentamos en semifinales. Tal vez parezca exagerado lo que he contado sobre Vito, pero he aquí una reseña del partido aparecida en la prensa en Marzo de 1992 (Vito tenía 19 años):
"... Ollo-Urra pudieron con Aldaz-Andueza en la que fue, seguramente, la mejor pelea de todo el campeonato. Existieron competencia y calidad. Aldaz hizo una soberana demostración y algunas de sus intervenciones, en los cuadros alegres, tuvieron quilates. Pero en la zaga mandó Urra y por ahí se rompió el encuentro..."
De pie, de izquierda a derecha,Urra y Ollo
Agachados, Vito y Andueza
Urra, 21 años
Ollo, 36 años
Vito, 19 años
Andueza, 40 años
Las parejas de entonces eran fortísimas.
Véanse los cabezas de serie, quien los recuerde.
El último partido. Desafío en la Rochapea. Noáin Vito Aldaz brilló 2 años, entre sus 19 y 21 años, a un nivel espectacular. En aquellos años, otro pelotari, Vicente Noáin, montaba su show en un frontón corto, de 28 metros, en el barrio pamplonés de La Rochapea. Se dedicaba profesionalmente al remonte, pero le encantaba la paleta goma. Para que ésta no afectara a su juego con la cesta, donde sólo se permite usar el brazo derecho, empleaba sólo el brazo izquierdo y el revés a dos manos para las pelotas que venían a su derecha. En su papel de showman le gustaba montar espectáculosdesafiando a cualquieraporqueconocía su cancha como si fuera el cuarto de estar de su casa. Elegía pelotas muy vivas, usaba sistemáticamente el golpe de izquierda de arriba cortado, colocando la pelota alta y arrimada, intentando que muriera en el rebote. Y remataba con violencia a dos paredes con el revés descrito. Noáin , junto con su amigo Raúl, nos desafió a Vito y a mí en LaRochapea, un jueves de una tarde de verano. Llegamos con tiempo pero nos costó encontrar plaza de aparcamiento, a pesar de tratarse de una zona habitualmente desocupada. Al llegar al frontón comprendimos: se había corrido la voz y ¡no cabía más gente en las gradas! Ni era campeonato, ni apostábamos nada... pero se llenó. Noáin solía presentarse con ropa de militar de camuflaje, a veces sobre una moto de gran cilindrada. Calentaba un poco y se la quitaba: cuerpo musculado y tostado por el sol. Rubio como Vito. Le gustaba cuidar los detalles de la función.
En los primeros compases del partido, uno de sus golpes de izquierda de arriba se le fue justo encima de la chapa alta...(Como ya he dicho... en el "cuarto de estar de su casa") Entre el público se encontraba un conocido jubilado, Felipe "El Caballo", que aprovechó la ocasión y le espetó: "¡No te preocupes, Noáin, que ya te irás haciendo al frontón!" Risas primero y silencio total a continuación. La respuesta de Noáin al dardo envenenado no dejó indiferente a nadie... como adivinarán los que conocen a Vicente.
Mi papel en el partido consistió en imitar el golpe de Noáin de izquierda, de arriba, dirigido a las losas altas, cortando para arrimar. Y esperar a que Vito encontrara su oportunidad. Los volvió locos con sus dejadas y sus golpes al ancho, sobre todo cuando nosotros sacábamos nuestra pelota, más muerta. Utilizamos mucho como diana el espacio entre Raúl y Noáin, no el rincón largo sino la mitad derecha del frontón, hacia el 4, donde Raúl, por su colocación muy desplazada hacia la derecha (debía defender las dos paredes) debía usar su izquierda; y donde Noáin debía usar su revés a dos manos. Esto les generaba problemas para decidir quién debía golpear. En una de esas ocasiones se liaron: ¡Tuya.. mía... yo... mía...! con tan mala suerte que Noáin golpeó la pelota con su revés de izquierda a dos manos y, a la vez,¡la cabeza de Raúl!. Fin del partido.
Ganábamos de 10 tantos pero el partido no terminó.
Después de ese partido Vito me dijo que ya se iba contento a Santo Domingo, donde estudiaba. En América encontró nuevas aficiones. Y la estrella se apagó. Ya se sabe: cuanto más brilla una estrella, más efímera es.
Una de las parejas más fuertes del López llegó a ser la compuesta por Domínguez como delantero yRoblescomo zaguero.
Llegaron a jugar a un nivel muy alto a finales de los años 90 y en los comienzos de los 2000.
Por entonces se formó también una pareja fortísima: Monreal-Olaberri. Monreal contaba con un físico espectacularmente explosivo, rapidísimo y potente, parecía de otra categoría; a Olaberri se le calificaba como el zaguero más seguro, incansable.
Pues bien, en el año 1998 organicé yo el Campeonato del López, en primavera. Cuando se corrió la voz de que Monreal y Olaberri iban a jugar juntos... nadie se atrevía a apuntarse. Ya había pasado la época dorada del López, cuando esas cosas no pasaban.
Así que no iba a poder disputarse el campeonato. Se me ocurrió una solución: crear dos categorías, Primera A y Primera B, y que cada cual se apuntara en la que quisiera. De esta manera, todos se apuntarían en 1ºB excepto Monreal-Olaberri y algún valiente. ¿Quién daría el paso al frente?
Aún quedaba la figura de Robles. Intenté que se apuntaran Domínguez-Robles para enfrentarlos a Monreal-Olaberri, pero no aceptaron. Robles calculó...
También jugaba todavía el antiguo compañero de Robles, García (el de Ibero), como delantero de Pernaute. García ejerció siempre el papel de complemento perfecto si su zaguero dominaba; con su estilo de remontista aprovechada cualquier pelota delante del 4, aunque fuera arrimada, para meter su derecha como si manejara un remonte y quitarle el polvo a la chapa, tanto ajustaba, igual en el rincón que en dos paredes, con la misma postura. García-Pernaute se apuntaron en Primera A, junto con Monreal-Olaberri.
Todos los demás se apuntaron en Primera B.
Aunque Robles rehusó, yo estaba convencido de que habría mucho partido contra Monreal-Olaberri, a pesar de la gran diferencia de edades: Robles y Domínguez se acercaban a los 50 años, Monreal y Olaberri a los 30 años.
En principio, yo había apuntado a Domínguez-Robles, pero tuve que borrarlos, tal como queda recogido en este documento:
Si se descarga esta imagen, se ve más clara.
Esta posibilidad de competición entre jugadores de edades tan dispares es, para mí, uno de los atractivos de este deporte. De hecho, Robles se coronó campeón navarro por parejas dos o tres años después (con más de 50 años), con Pernaute. Ganaron a los gemelos San Miguel.
La final de Primera A, sin fases previas, la ganaron Monreal-Olaberri (contra García-Pernaute). En esos años, parecía que nadie podría batirlos
Lo interesante y aleccionador de estas batallas disputadas y no disputadas y de estos cálculos llegó en el Campeonato Navarro por Parejas, en Lumbier. Se presentaron en la final también Monreal-Olaberri contra García-Pernaute. La presencié. Pensaba que estaba todo sentenciado antes de comenzar. Todo el mundo lo pensaba. No había color... Apuesta segura. Pero ocurrió lo imposible... Pernaute sacó un balín y los mareó con su derecha liftada y con su ondición física de casero montañés. Campeones: García-Pernaute.
Este episodio y la derrota que me infligió Róber muestran que en el frontón no existe la apuesta segura. Lo veremos, una vez más, en la siguiente reseña.
Los hermanos Artuch: Lucas y Pachi
Hay quien piensa que una pareja formada por dos figuras debe ser imbatible. Esta expectativa se ha visto defraudada en numerosas ocasiones, como la que relato a continuación:
Los hermanos Artuch solían quedar para jugar con Robles e Iriarte. Lucas, delantero, hacía pareja con Robles; Pachi, zaguero se emparejaba con Iriarte. Esta combinación respondía al supuesto de que Iriarte y Robles, las dos grandes figuras de la época, eran demasiada pareja.
Sin embargo, un buen día, los hermanos Artuch quisieron jugar juntos. Robles e Iriarte se miraron, extrañados. Se jugó el partido y... ¡ganaron los hermanos! Dos figuras no necesariamente suman: es posible que sus juegos sean incompatibles porque, por ejemplo, ambos jueguen en la misma zona. En el partido que nos ocupa cuenta Lucas que Iriarte y Robles no se entendían en el reparto de espacios.
Al finalizar el partido, saltó el carácter altamente competitivo de Iriarte, que espetó a los hermanos: " Me c.... , este partido no lo podéis ganar en la p... vida". A lo cual respondió Lucas: "Iriarte, pues te lo acabamos de ganar". Así que... volvieron a jugar... pero no acabaron el partido: iban ganando nuevamente los hermanos y... la otra pareja se retiró.
Verano de 1986 o 1987, frontón de Artajona. Por las tardes, a pesar del calor, nos juntábamos algunos palistas. Un día apareció un desconocido, de treinta y bastantes años, fuerte y con poco aspecto de deportista. En aquellos años las siluetas de muchos palistas ocultaban muy bien su potencial pelotístico. El incógnito visitante vio que nos faltaba el cuarto elemento para completar un partido y se fue a por una pala. El día anterior otro forastero nos había fastidiado la tarde: a veces, un voluntarioso jugador, ciego a los niveles de los pelotaris, entra alegremente a... chafar un partido.
Pero con el nuevo debutante (Robles) la cosa discurrió por un camino diferente. Me impresionó su solidez, la seguridad y firmeza de sus pelotazos, así como su doble colocación:
-Colocación de la pelota. Ajustaba su trayectoria para que botara justo delante de mí, para hacerme retroceder y cansarme. Lo hacía con un agarre alto y con un golpe ligeramente cortado. Remataba con mucha facilidad en el rincón y en dos paredes: los fallos, escasos, daban en la chapa.
-Se colocaba él mismo con un gran sentido de la anticipación: parecía que la pelota le seguía a él. De esta habilidad de los buenos pelotaris nace el dicho: "La pelota, al pelotari."
Años más tarde conocí la fama de Robles en el frontón de López, del que entonces no había oído hablar, pero que ya concentraba a los mejores jugadores de Navarra.
Reseñaré ahora tres campeonatos memorables, a mi parecer:
Campeonato de 24 horas de Larraga
A principios de los 90 se disputaron en Larraga dos campeonatos de paleta goma de 24 horas seguidas: se jugaban las eliminatorias de forma ininterrumpida, incluido el horario nocturno. En uno de ellos, Robles se apuntó con García, de Ibero, con el que había ganado varios campeonatos.
Organizó el campeonato la pareja formada por Villanueva ("Chuchi", el mejor de Larraga) y Domínguez (Joaquín, de Olite). El premio en metálico (100 mil pesetas, como 1000 euros de ahora) atrajo a muchos pelotaris de calidad del frontón del López (como Iriarte, Robles...) y de toda Navarra.
A la final llegaron García-Robles contra Domínguez-Villlanueva. El sorteo de los cruces no había favorecido a los primeros, que se batieron con las parejas más fuertes del campeonato. En la final los locales sacaron una pelota muy viva para cargar todo el peso sobre Robles; al delantero García había que temerlo porque en los cuadros alegres era letal: acababa muy bien en el rincón y en dos paredes, aun con pelotas muy vivas. El frontón, de 54 m., no permitía a Robles apoyarse en el rebote; tenía que entrar al aire entre el 8 y el 9.Y allí los cuadros son de 4m, no de 3.5m. Domínguez y Villanueva, dos grandes pegadores, jugaban en su frontón, con sus pelotas, en su campeonato...
Esta introducción servirá para encontrar sentido a lo que voy a relatar a continuación y que me hizo mucha gracia. Ya he contado antes que los pelotaris de aquella época ocultaban muy bien su potencial bajo un aspecto que nadie calificaría de atlético. Pues bien, entre el público se encontraba un atleta de verdad, corredor de largas distancias, de Estella, atento y desconcertado... con Robles,que devolvía misiles sin parar, allí en el fondo de un frontón enorme, en una lucha que se alargaba y alargaba. Entonces, el atleta, sin poder dar crédito a lo que veía, me espetó: "¿Pero... cuánto puede aguantar un "cacharro" como ése?
El juego con pelota viva en frontón largo me parece un poco monótono, más adecuado para pegadores que para colocadores, no era el estilo del López. García apenas intervino. Domínguez y Villanueva ganaron pero, para mí, lo más memorable fue el papelón de Robles. Por eso lo recuerdo, casi 30 años después.
En el frontón de López el juego de cañonear al fondo rendía menos. Sus habituales acostumbraban a mover al adversario y, al menor descuido, rematar. La pareja Domínguez-Villanueva se apuntó al clásico campeonato de primavera del López. Recuerdo el partido que disputaron contra Paternáin-Armendáriz. Este último jugaba entonces como zaguero y su pegada no llamaba la atención, pero al menor despiste de Domínguez, dibujaba unas dos paredes que lo dejaban clavado.
Para hablar de Paternáin (Carlos Paternáin, de Huarte-Pamplona) diré que el primer partido que jugué con los artistas del López me tocó contra él, un jueves por la tarde. Aún llevo grabado en mi memoria su gesto: era un delantero que no perdía de vista al zaguero contrario, siempre giraba la cabeza para decidir dónde te podía fastidiar más. Colocaba la pelota en todas las posibles coordenadas de la cancha. ¡Menudo palizón y menuda lección!
En el López se impusieron Paternáin-Armendáriz. El López encandiló a Domínguez, le encantó el ambiente de pelota que se respiraba allí y tiempo después formó pareja con Robles, lo cual nos informa de cómo éste midió a aquel. De esta pareja hablaré en otra entrada.
Larraga 1990 o 1991. Campeonato de 24 horas.
Campeones: Domínguez(agachado) y Villanueva (de pie)
Iriarte aparece agachado (a la izquierda, se le ve poco) y Goñi (en pie, rojo)
Los tres centrales, de izquierda a derecha: Chuchi Villanueva (de Larraga), Cerdán y Joaquín Domínguez (ambos de Olite)
Campeonato Navarro Individual
Este campeonato empezó a disputarse a principios de los años 90, de la mano de Felipe Olleta, en Lumbier. En una de sus primeras ediciones llegaron a la final Robles e Iriarte. ¡Rondaban la edad de 45 años! Las apuestas se decantaban por Iriarte, más espectacular: su izquierda de artista, de la que hablo en otra entrada, hacía las delicias del público. Pero ganó Robles.
Una o dos semanas después de la final, domingo por la mañana, se encontraban ambos en el López. Muchos pensaban que, de 10 partidos, Iriarte le habría ganado 9 a Robles. Iriarte también lo pensaba. Y por eso desafió a Robles: le pidió jugar la revancha esa mañana.
Pero Robles parece que también lo pensaba y por eso le contestó: "Ya tuviste tu oportunidad".
Ya he dicho que Robles destacaba, entre otras cualidades, por su capacidad de medir correctamente la fuerza de sus adversarios. Y lo veremos una vez más en el siguiente campeonato:
Campeonato Navarro de paleta goma por parejas
Robles ganó muchos campeonatos. Creo que sólo él ha ganado el navarro de parejas jugando como delantero y como zaguero.
Triunfó como zaguero con García, (José Javier García, de Ibero) de delantero . Y como delantero con Pernaute (Míkel Pernaute, de Oronoz-Mugaire) de zaguero.
Resulta muy llamativo que ganase el navarro de parejas como delantero ¡a principios de los años 2000, con más de 50 años(creo que 54)! Una vez convocado el campeonato, Robles empezó a calcular, a preguntar por las parejas que se iban apuntando. Pasaban los días y él no se inscribía. Se informaba y esperaba... Llegó el último día y vio que no se habían apuntado los más peligrosos: Monreal, Olaberri, Pernaute... Y su cabeza funcionó una vez más: llamó a Pernaute y se apuntó con él.
Ganaron la final a los gemelos San Miguel
Robles,de pie el quinto por la izquierda.El tercero, Tomás Garcés Armendáriz,de pie el primero por la derecha, junto a Rubén López Iriarte, agachado, el primero por la izquierda.
Le siguen Sandúa, Echarri , Astráin, Gregorio López "Chapulín", Nuin y Aranguren.
De izquierda a derecha: García el de Ibero, Urra, Goicoechea y Robles